viernes, 20 de junio de 2008

Realitats Paral·leles (3)

Éste es el último vídeo de una serie de tres. El anterior está colgado más abajo, con diferente título. Dentro del mismo tema cada uno aporta una pequeña variante en el punto de vista.
Continuamente topamos con situaciones cotidianas en las que entramos en contacto, sin ni siquiera pensarlo, con los medios de comunicación de masas: durante nuestro recorrido diario pasamos por delante de una gran cantidad de pantallas, imágenes, televisiones... situadas en el metro, en bares, en los periódicos... por no hablar de la compañía que recibimos del aparato televisivo en horas como la comida, la cena... En la mayoría de estas situaciones estamos siendo informados sin ser del todo conscientes de ello. Recibimos mucha información y, sin ningún proceso de selección, la incorporamos en nuestra rutina como una situación más del día a día.


Llegados a este punto, la cantidad de información es tanto más superior a la que podemos retener que sin ningún aliciente diferencial ya nada consigue llamar nuestra atención. No son una excepción de esto las noticias del Tercer Mundo. Estamos tan acostumbrados a oír hablar de las guerras, la pobreza, el hambre... que lo acabamos aceptando como ley de vida auto convenciéndonos de que de poco serviría intentar hacer algo.


“Se puede sentir una obligación de mirar imágenes que registran grandes crueldades y crímenes. Se debería sentir la obligación de pensar en lo que implica mirarlas, en la capacidad efectiva de asimilar lo que muestran. No todas las reacciones a estas imágenes están supervisadas por la razón y la conciencia. La mayor parte de las representaciones de cuerpos atormentados y mutilados incitan, en efecto, interés lascivo”. (Sontag, 2003: 111)

sábado, 14 de junio de 2008

jueves, 24 de abril de 2008

Des-información

Cada día nos bombardean los telediarios con cantidad de información que acaba por banalizar los hechos. Estos son reemplazados por otros continuamente. Ayer Irak, hoy Kenia, mañana Afganistán, en cuestión de segundos el presente ya es pasado en nuestras pantallas cuando en realidad sigue siendo presente y, por desgracia, seguirá siendo futuro. Al final, todo se acaba convirtiendo en una nebulosa de imágenes y información, parecidas unas a otras, a la que somos inmunes.
¿Cuanto dura el malestar provocado por las consecutivas malas noticias que recibimos diariamente a través de los medios de información?, ¿Diez minutos?, ¿Hasta que apagamos el televisor?

Todo esto intenta anular la capacidad de reacción del espectador ante lo que ve. Incita al consumo pasivo y confiado. Lo más cómodo siempre es, al final, seguir con la venda en los ojos, aceptar las desigualdades como ley de vida, conformarse en justificar lo injustificable y aceptar lo intolerable.

sábado, 15 de marzo de 2008

Praga












































































Praga es una ciudad de cuento y, como tal, sus callejuelas quedan envueltas en una burbuja de intemporalidad. Paseando por los callejones aún empedrados, llaman la atención las casas de diferentes colores, los edificios de estilo románico que acogen teatros o bodegas combinados con los edificios barrocos que albergan elegantes bares y restaurantes... en fin, una estética que combina con armonía y encanto elementos clásicos y modernos y que solo podría lucir en una de las ciudades con más historia del continente. Las calles del centro, repletas de turistas, muestran la cara bonita de la ciudad. Al alejarse un poco de este punto se puede descubrir la no menos interesante otra cara de la moneda: barrios con la misma esencia pero cubiertos con un manto de olvido, abandono, misterio, la pintura de las fachadas gastada, agrietada... es el testimonio de una ciudad en un proceso de transformación que comenzó con la caída del comunismo y aún con un largo camino por recorrer.

lunes, 24 de septiembre de 2007

Londres







Estas son algunas de las fotografias que hice este verano en Londres. Me gustaría haber conseguido plasmar de forma más lograda la mágia de esta ciudad aunque las mejores fotografias las tengo en mi mente y no en la cámara.

Lo mejor, cuando al cabo de media hora de estar mirando un mapa y no conseguir orientarme, he respirado hondo, lo he guardado en mi mochila, y he empezado a perderme por las calles de la ciudad. Algunas veces no llegué a ninguna parte; otras, me topé con los rincones más especiales y los personajes más interesantes.

lunes, 2 de julio de 2007

Bon voyage!

















































Esto es un regalo de despedida para una amiga muy grande a la que voy a echar muchísimo de menos. Es una cajita de madera decorada con acrílico y tinta china. Las ilustraciones están inspiradas en los dibujos del libro de Tim Burton La melancólica muerte del niño ostra. La he hecho con mucho cariño para que se la lleve consigo en el gran viaje que va a emprender. Te deseo lo mejor, Karen!